MPS

Las mucopolisacaridosis (MPS) son un grupo de enfermedades raras (huérfanas), de baja prevalencia, caracterizadas por la deficiencia de enzimas que participan en el metabolismo de glucosaminoglucanos (GAG) a nivel de lisosomal. Se caracteriza por acumulación de GAG intracelular, produciendo alteraciones de múltiples órganos y sistemas.

La Mucopolisacaridosis tipo I o Síndrome de Hurler pertenece a este grupo de enfermedades genéticas y la enzima deficiente es la alfa-L-iduronidasa, que ocasiona acumulación progresiva de mucopolisacáridos heparán sulfato (HS) y dermatán sulfato (DS) en las células del tejido conectivo, incluido cartílago y hueso. Las principales características son: baja talla, rasgos toscos, macrocefalia, macroglosia, labios gruesos, cejas pobladas, opacidad corneal, pérdida de la audición, obstrucción de las vías aéreas con la consecuente apnea o disnea, enfermedades cardiacas, hernias umbilicales e inguinales, rigidez articular y deformidades óseas y en su forma severa déficit del desarrollo neurocognitivo. (1)

Fabry

La enfermedad de Fabry es una enfermedad de baja prevalencia, lisosomal ligada al cromosoma X que resulta en la deficiencia de la enzima α-galactosidasa A. Las formas de presentación se dividen en una forma "clásica" con inicio pediátrico y multisistémico, y una "tardío" con manifestaciones principalmente cardiacas o renales.

Las primeras manifestaciones se describen antes de los 7 años de edad como crisis de dolor neuropático en manos y pies (se desencadenan por el ejercicio, fiebre y cambios de temperatura), dolor abdominal post ingesta y diarrea frecuente. Más tarde aparecen lesiones dermatológicas (angioqueratomas), hipoacusia, compromiso ocular y el hallazgo de podocituria y proteinuria e insuficiencia renal.  A partir de la tercera década pueden aparecer manifestaciones cardíacas como arritmias, dolor precordial, hipertrofia ventricular izquierda y accidentes cerebrovasculares. (1)

Enfermedad de Gaucher

La enfermedad de Gaucher es una enfermedad de origen genético, lisosomal, de baja prevalencia. Se debe a la deficiencia de la enzima b-glucocerebrosidasa encargada de la degradación de los glucocerebrósidos llevando a su acumulación en los lisosomas de los macrófagos de diferentes órganos. El compromiso es mayor en aquellos órganos o tejidos con abundantes células del sistema monocito- macrófago, llevando al deterioro paulatino de éstos.

Es una enfermedad multisistémica, heterogénea y progresiva que conduce a un deterioro variable en la calidad de vida de los pacientes. Es una enfermedad con amplia variabilidad clínica, el comienzo de signos y síntomas pueden manifestarse a cualquier edad.

Se describen 3 formas o subtipos de enfermedad de Gaucher: tipo 1 o no neuropático (es el más frecuente), tipo 2 neuropático agudo y tipo 3 neuropático subagudo.

La esplenomegalia está presente en casi todos los pacientes y más de la mitad de ellos presentan anemia, trombocitopenia o ambas Las manifestaciones óseas como crisis óseas, fracturas, lesiones líticas y necrosis, se pueden desarrollar en forma silenciosa y ser invalidantes.

La Enfermedad Gaucher neuropática (tipo 2 y tipo 3) son menos frecuentes. (2)  

Enfermedad de Pompe

La enfermedad de Pompe (EP), también conocida como glucogenosis tipo II fue la primera enfermedad de depósito lisosomal descripta. Se produce por un trastorno genético autosómico recesivo que lleva a la deficiencia de la enzima lisosomal alfa-glucosidasa ácida (AGA) quien interviene en la degradación del glucógeno a glucosa; cuando la actividad de la enzima es deficiente éste se acumula en el lisosoma, y termina afectando las células del músculo esquelético, liso y cardíaco conduciendo a la hipotonía y la debilidad muscular. La enfermedad de Pompe es también una miopatía metabólica dentro de las enfermedades neuromusculares.

Es un desorden multisistémico, con un amplio espectro de formas clínicas y grados variables de progresión, síntomas de inicio y niveles de afectación de los distintos órganos. La afectación respiratoria está siempre presente y puede ser grave.

Se reconocen dos extremos: una forma de inicio infantil y rápida progresión, y otra de inicio tardío y progresión más lenta. Se diferencian así dos categorías muy amplias, la enfermedad de Pompe infantil y la enfermedad de pompe de inicio tardío (EPIT). La gravedad de los síntomas depende principalmente de la cantidad residual de enzima.  Las manifestaciones además se relacionan con factores nutricionales, el tipo de fibra muscular afectada, la actividad física, la edad de inicio de la enfermedad y modificadores genéticos aún no bien comprendidos. (1)

Fuentes

  1. Consenso Argentino 2008
  2. Medicina (B. Aires) vol.72 no.4 Ciudad Autónoma de Buenos Aires Ago. 2012

MAT-ar-2201241 08/2022