Virus de la gripe

Hay tres tipos de virus de gripe: A, B y C. Los virus de la gripe de tipo A se clasifican en subtipos en función de las diferentes combinaciones de dos proteínas de la superficie del virus (H: hemaglutinina y N: neuraminidasa). Entre los muchos subtipos de virus de la gripe A, en la actualidad están circulando en el ser humano virus de los subtipos A(H1N1) y A(H3N2).

 

Los virus de tipo B circulantes pueden dividirse en dos grandes grupos o linajes (B/Yamagata y B/Victoria), y no se clasifican en subtipos.

 

Los virus A y B circulantes causan brotes y epidemias. Es por ello que, en las vacunas contra la gripe estacional, se incluyen las cepas pertinentes de virus A y linajes B. Las vacunas antigripales trivalentes incluyen dos cepas A y una cepa B y las nuevas vacunas cuadrivalentes incluyen un segundo linaje B y por lo tanto, brindan más amplia protección.

 

Los virus de tipo C se detectan con mucho menos frecuencia y suelen causar infecciones leves, por lo que su impacto en la salud pública es menos importante.

 

Las cepas recomendadas por la Organización Mundial de la Salud para las vacunas antigripales tetravalentes para el hemisferio sur para la temporada invernal 2020 son:[1]

  • A/Brisbane/02/2018 (H1N1) pdm09-like virus;
  • A/South Australia/34/2019 (H3N2)-like virus;
  • B/Washington/02/2019-like (B/Victoria lineage) virus
  • B/Phuket/3073/2013-like (B/Yamagata lineage) virus
     

    Para las vacunas trivalentes, la recomendación es:

  • A/Brisbane/02/2018 (H1N1) pdm09-like virus;
  • A/South Australia/34/2019 (H3N2)-like virus;
  • B/Washington/02/2019-like (B/Victoria lineage) virus

 

Los Centros Nacionales de Influenza (NICs) y otros laboratorios nacionales de 111 países, áreas o territorios reportaron datos a FluNet para el periodo comprendido desde el 17 de febrero 2020 al 1 de marzo 2020. Se testearon más de 233.000 muestras de las que el 67,3% dio positivo para virus de influenza A y el 32.7% para influenza B.[2]

 

Número de muestras positivas para influenza por subtipo en el Hemisferio Norte 2019-2020[3]

 

 

La vacuna antigripal contiene virus inactivados que no transmiten la gripe. Si la persona vacunada presentara dolor o febrícula, se trata tan solo de una reacción normal del sistema inmunitario a la vacuna que no suele durar más de uno o dos días. Hay varios virus gripales circulando al mismo tiempo, es por eso que se podría contraer la gripe aun habiendo recibido la vacuna en el caso en que la cepa infectante no estuviera incluida en la vacuna. Sin embargo, la vacuna aumenta la protección y disminuye las complicaciones, algo particularmente importante para evitar la infección en las personas con un sistema inmunológico vulnerable. [4]