Plan estratégico para la erradicación de la poliomielitis

En mayo de 2012, la Asamblea Mundial de la Salud declaró que la erradicación del poliovirus era una emergencia programática para la salud pública mundial e hizo un llamado para implementar una estrategia integral para la fase final de la erradicación de la poliomielitis. En respuesta a ello, se elaboró el Plan estratégico para la erradicación de la poliomielitis y la fase final. El plan presenta un enfoque integral para completar la erradicación incluyendo la eliminación de todas las enfermedades poliomielíticas (tanto las causadas por el virus salvaje como las relacionadas con la vacuna).

El Plan tiene cuatro objetivos: detectar e interrumpir la transmisión de poliovirus; fortalecer los sistemas de inmunización y retirar la vacuna antipoliomielítica oral; confinar los poliovirus y certificar la interrupción de la transmisión y planificar el aprovechamiento del legado de la lucha contra la poliomielitis.[1]

Como uno de sus cuatro principales objetivos, el plan hace un llamado a los países para introducir al menos una dosis de la vacuna inactivada contra la poliomielitis (IPV) en los esquemas de vacunación de rutina, fortalecer la vacunación de rutina y retirar gradualmente la vacuna oral contra la poliomielitis (OPV), empezando con el retiro del poliovirus de tipo 2 de la vacuna OPV.[2] En abril del 2016 la tOPV fue reemplazada por la bOPV, que continuará actuando contra los tipos de virus 1 y 3.[3]

La introducción de la IPV es un elemento clave del plan para la fase final de la erradicación para reducir riesgos, ya que el uso de la IPV ayudará a mantener la inmunidad y a prevenir la emergencia de los virus tipo 2 en caso de reintroducción.

Para detener la transmisión y prevenir la aparición de brotes epidémicos es necesario mantener una alta cobertura de vacunación y fortalecer los sistemas de vigilancia epidemiológicos.[4]

INICIATIVA GLOBAL PARA LA ERRADICACIÓN DE LA POLIO[5]

La Iniciativa Global para la Erradicación de la poliomielitis (GPEI, por sus siglas en inglés), es una asociación público-privada liderada por gobiernos nacionales con 5 socios: la Organización Mundial de la Salud, Rotary Internacional, los Centros para el Control y la Prevención de los Estados Unidos, UNICEF y la Fundación Bill y Melinda Gates. El objetivo es erradicar la poliomielitis del mundo.

Lanzada en 1988 luego de que la Asamblea Mundial de Salud emitió una resolución para erradicar la polio, la GPEI, junto a sus socios, ha ayudado a los países a realizar un gran progreso en proteger a la población mundial contra esta enfermedad debilitante. Como resultado, la incidencia mundial de poliomielitis disminuyó en más de un 99% desde su fundación. Un estimado de 16 millones de personas que están caminando hoy podrían haber quedado con parálisis por la enfermedad, y más de 1.5 millones de personas, podrían haber perdido la vida. Ahora la tarea es luchar contra los últimos casos y terminar con el 1% de los casos de polio.

 

EL MUNDO ESTÁ MAS CERCA QUE NUNCA DE LA ERRADICACIÓN DE LA POLIOMIELITIS.

ESTAMOS A UN PASO.

En 2017 hubo menos niños con polio que en cualquier otro año y el virus quedó confinado a unas pocas zonas de Pakistán, Afganistán y Nigeria.

Como parte de la erradicación de la poliomielitis, todos los países deberán interrumpir gradualmente el uso de OPV. En ese punto, solamente se utilizará la IPV para sostener niveles de inmunidad en la población que permitan mantener un mundo libre de poliomielitis.[6]



[1] http://www.who.int/topics/poliomyelitis/strategy/es/
[2] Http://www.who.int/immunization/diseases/poliomyelitis/endgame_objective2/inactivated_polio_vaccine/en/
[3] https://www.paho.org/hq/dmdocuments/2014/Polio-ipv-2014-spa.pdf
[4] http://www.who.int/topics/poliomyelitis/virus-vaccines/es/index1.html
[5] http://polioeradication.org/
[6] http://polioeradication.org/wp-content/uploads/2016/07/GPEI-cVDPV-factsheet_March-2017.pdf