¿Cuáles son los síntomas de la polio?

La poliomielitis es una enfermedad muy contagiosa causada por un virus que invade al sistema nervioso y que puede causar parálisis en cuestión de horas. La infección puede ser inaparente (sin síntomas) en aproximadamente el 72 % de los casos; en alrededor del 24 % provoca una enfermedad leve caracterizada por un cuadro transitorio con fiebre, malestar, somnolencia, cefalea, náuseas, vómitos, constipación y dolor de garganta; en cerca del 4% de los casos transcurre como meningitis aséptica y raramente (menos del 1 %) se presenta un cuadro de poliomielitis paralítica.[1]

La poliomielitis paralítica se manifiesta como una parálisis flácida aguda (PFA), de inicio súbito, con progresión máxima en pocos días (menos de 4 días). Es generalmente asimétrica, asociada con la disminución o la ausencia de reflejos tendinosos, sin alteraciones del sistema sensorial.

En casos raros, la infección por el virus de la poliomielitis puede ser muy grave. Cerca de 1 de cada 200 personas presentará debilidad o parálisis en los miembros superiores, miembros inferiores o en ambos. Esta parálisis o debilidad puede durar toda la vida.[2]

 



[1] https://www.paho.org/hq/dmdocuments/2014/Polio-ipv-2014-spa.pdf
[2] https://www.cdc.gov/vaccines/parents/diseases/child/polio-sp.html